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Escrito por alicia en Consejos

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Algunas de las reformas que se realizan en el hogar tienen la finalidad de cambiar alguna parte de él en lo que respecta a gustos personales en decoración. Sin embargo, existe otro tipo de reformas que se hacen necesarias para reforzar la estructura o situación de la parte a arreglar, ya sea porque esté en desgaste o dañada, de forma que no empeore con el tiempo ni pueda causar daños que pueden acabar encareciendo la reforma.

En todos los casos es necesario tener presente que se deberán pedir una serie de permisos que variarán dependiendo del tipo de reforma.

Si se va a realizar un cambio en la distribución

Para un cambio de distribución de la casa es necesario pedir un permiso municipal, que se deberá rellenar y entregar adjuntando la descripción de la reforma que se pretende realizar, el plano de la modificación y el presupuesto. Se deberán pagar unas tasa, cuya cuantía variará dependiendo de la comunidad autónoma y el lugar en el que esté ubicada la vivienda.

Una de las tasas corresponderá a la prestación de servicios urbanísticos y otra al Impuesto de Construcción, Instalaciones y Obras, denominado ICIO. Si es necesario instalar un contenedor para escombros o colocar vallas o andamios, se deberán pagar también las tasas correspondientes.

Si se va a modificar la vivienda

Es necesario para este tipo de reforma obtener un permiso municipal y la supervisión y firma en el  proyecto de un arquitecto o un ingeniero. Se deberán pagar las mismas tasas.

Reformas que afecten a toda la comunidad

A pesar de que la reforma se realice en la propiedad, si esta afecta al resto de la comunidad será necesario el permiso municipal. Las tasas serán las mismas que en los casos anteriores.

Una reforma que afecta a la fachada del edificio, las terrazas o los balcones afecta a la estructura del mismo, por lo que será necesario solicitar el permiso municipal y adjuntar a él un plano de situación y fotografías. En este caso también se deberán abonar las tasas correspondientes.

Las reformas más habituales suelen ser las referentes a la instalación eléctrica, la fontanería o los suelos, entre otros. Para este tipo de reforma no es necesario solicitar el permiso municipal, por lo que no se habrá de pagar ninguna tasa. Únicamente en el caso de necesitar un contenedor para escombros se pagará una cuantía diaria.

Escrito por alicia en Decoración

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Las buhardillas son una zona de la casa con un ambiente especial, soñador, que en muchas ocasiones se tiene abandonada. Sin embargo, con un poco de esfuerzo podemos transformar una buhardilla en una zona funcional y con mucho encanto.

Hay muchas posibilidades a la hora de reformar una buhardilla: puede transformarse en un cuarto de baño, en una habitación, en un despacho, una salita, un cuarto de juegos o en una biblioteca. Cualquier uso que se le dé a una buhardilla hará que la casa esté más viva, aprovechando cada rincón de la misma.

Distribución del espacio

Un inconveniente de las buhardillas es que, en muchas ocasiones, el espacio es muy reducido, lo que no nos deja mucho margen para reorganizar su estructura. Si la buhardilla está dividida con tabiques o columnas que se puedan quitar, una buena opción es eliminarlos para dejar un espacio amplio y diáfano.

Iluminación

A la hora de decorar una buhardilla habrá que prestar especial atención a la iluminación. Lo mejor es pintar el techo de color blanco y utilizar tonos claros y neutros para las paredes, de forma que se vea un espacio iluminado, limpio y amplio. Revestir las paredes con madera clara logrará un ambiente más acogedor tanto en verano como en invierno.

También habrá que colocar alguna lámpara en el centro de la habitación que ilumine toda la estancia, con luces blancas que puedan regularse según el momento deseado.

Ventilación

Una ventaja de las buhardillas es que, normalmente, suelen tener varias ventanas pequeñas que facilitan la ventilación de la misma. En caso de que no tenga ventanas, se podría hacer alguna con una pequeña reforma.

Muebles

Los muebles es preferible que sean bajos y con ruedas, para poderlos desplazar según su uso, de modo que se pueda aprovechar la pared del techo inclinado. En el caso de querer convertir la buhardilla en un cuarto de baño, se han de tener en cuenta las tomas de agua y el lugar en el que se van a colocar el inodoro y la ducha o bañera.

Escrito por alicia en Decoración

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Sin duda todos los elementos de decoración de un hogar son igual de importantes pero, en ocasiones, nos olvidamos de que los techos también se pueden decorar.

Decorar el techo dará un aire de personalidad y elegancia a la estancia. Es habitual que los techos de las habitaciones de los niños estén decorados para dar a la habitación un toque de alegría y de inocencia, para que los niños se sientan bien y cuando se tumben puedan soñar con esos dibujos o colores. Pero los adultos también nos tumbamos a mirar el techo, así que, ¿por qué no decorarlo?

Cuando se entra en una casa con un techo decorado, este es sin duda el elemento que más llama la atención, es el primer impacto visual que se recibe y a partir de él se imagina cómo será el resto. Siendo así, elegir cómo decorar un techo ha de ser una acción meditada.

La decoración del techo puede ir acorde con el resto del estilo de la casa o no. Si no es acorde el impacto que causa es mayor y se debe tener en cuenta que, dependiendo de la elección, puede resultar incómodo visualmente y por lo tanto la estancia no será acogedora. En cualquier caso la personalidad y los gustos de quien habite en la casa serán los principales factores a tener en cuenta al decorar el techo

La decoración es una expresión de nuestra personalidad y también un arte. Un techo se puede decorar pintándolo, con dibujos, con vigas, con lienzos y con todas las formas de arte que se nos ocurran.

Escrito por alicia en Decoración

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La vida en un loft se asocia a un estilo de personalidad más independiente, menos tradicional y con una mente más abierta. Los espacios amplios y sin barreras característicos de estas viviendas dan una sensación de mayor libertad, algo que relaja a la vista y los sentidos. Cuando se plantea la reforma de una vivienda o local, no está de más plantearse la idea de transformarlo en un loft.

Iluminación

En un loft hay mucha más luz natural que en una vivienda convencional, ya que no hay paredes que obstaculicen la entrada de luz a través de las ventanas. Como consecuencia, la estancia está siempre iluminada, lo que favorece la salud y el optimismo, así como la relajación.

Espacios diáfanos

Al derribar los muros que separan las distintas estancias se eliminan los pasillos pequeños y oscuros,  con lo que el espacio resultante es mucho mayor. Un loft, por sus características, permite una decoración cambiante, los muebles pueden trasladados al lugar que más guste para favorecer la comodidad y necesidades de cada persona, así como para vivir cambios. Hay personas a las que no les gusta ver los muebles en el mismo sitio durante años.

Otra ventaja de este tipo de viviendas es que, al ser un espacio abierto, la ventilación es natural y sana, ya que no hay obstáculos y toda la vivienda se ventila a la vez. El loft elimina la sensación de soledad, que no de intimidad, pues al carecer de paredes todas las personas que están en la vivienda se encuentran en el mismo lugar, lo que favorece las relaciones y es seguro para los niños. Las personas con movilidad reducida tienen una mayor calidad de vida en un espacio sin barreras.

Las plantas son una buena elección para dotar a la vivienda de mayor vida y se pueden utilizar para separar distintos usos de la vivienda, como por ejemplo el salón y el despacho. Aportan alegría y salud, a la vez que nos hacen sentir más cerca de la naturaleza. Así pues una buena opción al comprar una vivienda.

Escrito por davilacweb en Decoración

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Aunque no lo parezca, los colores nos provocan distintos estados de ánimo. En ocasiones ni siquiera somos conscientes de ello, pero se deben elegir los adecuados para cada forma de ser, cada hogar y cada estancia. Esto nos ayuda al bienestar interior y, con él, a que la vida sea un poco más fácil. Sólo si una persona está tranquila y se siente bien en su entorno puede solucionar los pequeños problemas cotidianos. Sentirnos cómodos nos ayuda a pensar y resolver situaciones.

No todos percibimos los colores de la misma forma ni nos producen las mismas sensaciones, de modo que la elección del color en la decoración irá exclusivamente unida al gusto y personalidad de quien vaya a vivir en una casa.

Rojo. El color rojo es el más cálido de todos, es el color de la pasión y el deseo por excelencia. Sin embargo, también puede ser un color que provoque agresividad, por lo que hay que utilizarlo en su justa medida.

Amarillo. El amarillo es un color que da alegría y buen humor, es un estimulante para la mente y aumenta la creatividad.

Verde. Por todo es sabido que el verde es un color relajante, por lo que es muy adecuado para las habitaciones. Es un color que nos puede ayudar a relajarnos y dormir, ya que es calmante y alivia el dolor de cabeza.

Naranja. El naranja tiene efectos positivos sobre el sistema respiratorio, da vitalidad  y es apropiado para los lugares de trabajo, ya que favorece las relaciones entre personas.

Azul. El azul es un color que evoca paz, tranquilidad y frescura, aunque en sus tonalidades más grises puede reflejar cierta frialdad.

Blanco y negro. El blanco es el color que invita a la paz, el negro a la tristeza.

Gris. El gris, según cómo se utilice, puede resultar elegante o aburrido. Hay gente que lo ve como un color triste, aunque es un color que también transmite serenidad.

Escrito por davilacweb en Decoración

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Los gustos pueden variar mucho de una persona a otra, ya sea a la hora de vestir, cocinar, escuchar música… y, como no, decorar. El hogar es el espacio en el que vamos a estar por más tiempo, por lo que es muy importante que esté decorado a nuestro gusto. Aún así, es importante saber que los gustos pueden ir cambiando junto con las personas y que un tipo de decoración no es para toda la vida, con el tiempo podemos atrevernos a probar otros estilos. A continuación os comento brevemente los aspectos más característicos de tres estilos muy diferentes: vanguardista, vintage y zen.

Estilo vanguardista

Para un estilo vanguardista se suelen utilizar colores blancos en las paredes, que se pueden combinar con elementos textiles o muebles auxiliares de color, para crear algo de contraste.

Se utilizan muebles sencillos de madera laminada u otro material que sea liso; no son muy propios los muebles con molduras o formas de estilo antiguo, más bien predominan las líneas rectas y sencillas. Los espacios son muy importantes, de modo que los muebles se reducirán tanto en tamaño como en cantidad, ya que se buscan espacios amplios y nada recargados.

La luz ha de estar siempre presente, ya sea de forma natural o artificial, con grandes lámparas y espejos que la reflejen.

Estilo vintage

Una casa estilo vintage no tiene por qué parecer una casa vieja, todo se trata de introducir en su justa medida detalles de este estilo. En las habitaciones es muy habitual utilizar papel estampado para las paredes, pero es mejor escoger colores claros para que la habitación no se vea muy pequeña ni oscura. Puedes utilizar un estampado para una de las paredes y dejar el resto con tonos lisos, para crear contraste sin recargar la habitación.

Escoge muebles que se inspiren en los años cincuenta para acabar de dar el toque vintage a la habitación (no confundir muebles estilo vintage con muebles viejos).

Estilo zen

El estilo decorativo zen o feng shui busca la armonía en el hogar a través de unas normas en la disposición de los elementos y el uso de los colores en las diferentes estancias de un hogar.

Es muy importante que la habitación esté bien iluminada, por lo que se suelen utilizar colores cálidos y claros, siendo poco habituales los tonos más oscuros.

Otro elemento clave en la decoración feng shui y que nunca puede faltar es la presencia de plantas o flores que integren la naturaleza dentro del hogar.

Escrito por davilacweb en Consejos

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A menudo el hecho de plantearse hacer reformas en el hogar se hace cuesta arriba, ya que nos imaginamos la incomodidad, el polvo, el ruido, los imprevistos que pueden retrasar la obra…

Pero hay formas de vivir (o sobrevivir) en la casa mientras se hacen las reformas. La primera y más esencial es mentalizarse y armarse de paciencia. Una reforma va a cambiar el ritmo de vida durante el tiempo que dure, no se podrán utilizar los mismos espacios ni los mismos utensilios de siempre, la rutina cambiará y se acabarán las horas diurnas de soledad. Sólo hay que vivirlo como un cambio pasajero y tener paciencia, es algo necesario y hay que pensar en el resultado final.

Cómo preparar la casa

Poner a salvo los muebles antes de empezar la obra es imprescindible, por lo menos si quieres tener menos cosas que limpiar cuando esta finalice. Es aconsejable envolver los muebles primero con algún plástico y sellarlo con cinta de carrocero, para evitar que entre polvo por las rendijas, y luego taparlo todo con mantas viejas que eviten daños por algún golpe. Si ves que hay muchas cosas que hay que mover y no tienes mucho espacio en la casa para colocarlo, siempre puedes llevar a un trastero los muebles y otros elementos que no vayas a necesitar durante la obra. Es una solución cómoda y rápida.

Si no se va a cambiar nada del suelo, no olvides taparlo también, ya que se puede manchar con pintura u otros productos que luego son difíciles de quitar. Puedes cubrirlo con papel o periódicos y unirlos con cinta de carrocero para intentar que no se muevan mucho y dejen espacios descubiertos, aunque a veces es algo que no se puede evitar.

Retirada de escombros

Una vez que esté todo listo para empezar la obra, deberás hablar con el equipo de la reforma para ver quién se hará cargo de retirar los escombros. Normalmente lo suele hacer la empresa, pero quizá necesiten que les habilites algún sitio en la casa en el que puedan ir colocando las cosas antes de llevárselas.

Y mientras, ¿dónde vivo yo?

Si vas a seguir viviendo en casa mientras la obra está en proceso, deberás preparar un espacio en el que puedas estar más o menos cómodo hasta que la obra finalice. Coloca alguna cajonera o pequeño mueble en el que puedas guardar todas las cosas que vas a necesitar en el día a día, así las tendrás todas juntas al alcance de la mano.

Intenta mantener ese espacio limpio y recogido, ya que será tu pequeño refugio durante varios días y será lo único que puedas tener en orden durante ese tiempo.

Escrito por davilacweb en Decoración, Interiorismo

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Vanguardismo significa romper con las normas, innovar, crear algo nuevo, experimentar. La decoración vanguardista es la modernidad en los hogares, que se crea a partir del atrevimiento de utilizar un estilo nuevo. Ese estilo puede llegar a todos los lugares y también, cómo no, a los entornos rurales, donde se suele utilizar un estilo más rústico en el que predomina la madera y las paredes de piedra. Esa condición no obliga a que el resto de la casa también tenga que seguir esa línea; si el vanguardismo es precisamente innovar, innovación es lo que se puede hacer en una casa de estilo rústico reformando su interior.

Elementos clave

En primer lugar se debe decidir qué se va a conservar de la casa, pues hay elementos (como salientes de piedra) que se pueden aprovechar perfectamente para convertirlos en sofás o en sillones individuales. Las vigas se pueden tapar para que el techo quede liso y blanco, aunque una buena idea es pintarlas de blanco para aportar a las estancias más luminosidad. El suelo puede reformarse con azulejos de un color claro o con parquet. Las paredes de piedra se pueden tapar con revestimientos, aunque dejar alguna pared de piedra a la vista también queda muy bien con el estilo vanguardista y nos permite dar un toque diferente.

Iluminación

La iluminación, ya sea natural o artificial, es un tema muy importante. Los colores claros dan sensación de mayor amplitud, es una de las máximas de la decoración vanguardista. Una manera de iluminar la casa puede ser haciendo más grandes las ventanas, aprovechando así la luz natural. También se pueden instalar espejos grandes que cubran una parte o la totalidad de una pared, ya que reflejarán la luz y la estancia quedará más iluminada. Si queda alguna zona más oscura, puedes colocar alguna lámpara de un estilo acorde al resto de elementos de la decoración.

Mobiliario

La elección del mobiliario será fundamental para lograr un estilo moderno en un entorno rústico y unir los dos conceptos para disfrutar plenamente del hogar. Evita recargar las habitaciones con muebles y otros elementos decorativos, ya que hacen que una estancia se vea más pequeña y desordenada de lo que es en realidad.

Escrito por Alicia Mesa en Decoración, Interiorismo

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Muchas son las personas que sueñan con tener un loft, un apartamento diáfano donde parte de los muros y paredes desaparecen, creando un espacio amplio y bien iluminado. Se puede dividir en pequeñas estancias, utilizando complementos como biombos, sillones o muebles bajos para no quitar visión. Este tipo de estructuras son muy golosas pero, ¿cómo decorarlas, aprovechando al máximo el espacio sin saturarlo? A continuación os doy algunos consejos que os pueden ayudar en esta tarea.

Estilo moderno y minimalista

El estilo moderno y minimalista es el perfecto para decorar un loft, con líneas rectas, sencillas y puras que aportan elegancia y discreción. Además, si el piso es pequeño, aportan una sensación de mayor amplitud.

Contraste de colores

Los colores que escojamos para decorarlo también nos pueden ayudar a que el espacio se vea más grande, sobre todo si optamos por tonos neutros y blancos, con los que conseguirás que la estancia se vea mucho más iluminada. Mi recomendación en este caso sería añadir pequeños elementos en otro color más llamativo, para crear contraste con los blancos y neutros.

Diferencias zonas

Tener un espacio amplio no significa que tengamos que llenarlo de muebles y complementos decorativos, hay que mantener un equilibrio. Si quieres separar espacios para que se vean diferenciados, te recomiendo que utilices elementos como biombos y estanterías bajas, nada de poner grandes armarios que obstaculicen la visión de un espacio diáfano. Aquí es donde el cristal puede ser uno de tus aliados, ya que te servirá para crear diferentes zonas sin tapar la visión.

loft minimalista


Imagen: decoracao.com

Escrito por Alicia Mesa en Arquitectos, Arquitectura

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Hoy quiero compartir con vosotros el trabajo realizado por el estudio Ryan Leidner Architecture en una casa de San Francisco, a la que, sin duda, le han sabido sacar un gran partido. Se trata de una casa de tamaño medio, con unas bonitas vistas a la ciudad de San Francisco, que combina a la perfección el blanco y la madera en espacios amplios y luminosos.

Cocina y salón

El salón y la cocina están perfectamente integrados en la planta superior, un espacio amplio y diáfano perfectamente iluminado, gracias a los grandes ventanales que, sin duda, hacen de esta sala un espacio muy especial. La combinación del blanco y la madera hacen que se vea un espacio limpio, natural y muy acogedor.

cocina y salon san francisco

Terraza y baño

Encontramos una pequeña terraza (también de madera) en la planta inferior, a la que se accede a través del dormitorio, como una pequeña extensión del mismo. Un espacio perfecto para relajarse disfrutando de unas buenas vistas.

terraza san francisco

El baño, que está situado a la izquierda, recibe también la luz exterior mediante las dos ventanas que dan a la terraza. Puede parecer sencillo a simple vista, pero aporta una sensación de orden y limpieza extraordinarias.

baño san francisco


Fuente: decoesfera.com